Nos hacemos eco del laboratorio publicado en la revista TM Broadcast en el que se presenta un estudio detallado del sistema Sachtler Flowtech 75 y aktiv8.

Superando expectativas 

¿Cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta antes de todo lo que aún se podía mejorar en un componente tan necesario y con tantas décadas de experimentación y uso en su historia? 

Laboratorio realizado por Luis Pavía

Ahora que están a nuestro alcance, resulta sorpren­dente todos los años que hemos pasado sin la colección de innovaciones que los desarrolladores han sido capa­ces de recopilar e incluir en algo tan aparentemente sencillo como un trípode. Herramienta que venimos uti­lizando en la creación de imagen desde hace más de un siglo con la foto fija, pero cuyas innovaciones en las últi­mas décadas parecen haberse centrado mayoritaria­mente en los materiales, buscando fundamentalmente aligerar el peso manteniendo capacidades de carga y rigidez. 

La gama de trípodes flowtech® está compuesta por dos variantes, ambas del mismo tamaño y entre las que solo cambia el tamaño de la bola para el cabezal. Los modelos 75 y 100 ofrecen, respectivamente, alojamien­tos para bolas de 75 y 100 mm. Soportando cargas de hasta 20 y 30 kilos, se pueden completar con distintos modelos de triángulos de refuerzo (spreaders por su denominación anglosajona) a nivel medio o a nivel de suelo, así como pies de goma para facilitar su adapta­ción a nuestras distintas necesidades. 

En cuanto a las rótulas aktiv® exis­ten cinco variantes: los modelos 6 y 8 con bola de 75, para cargas de entre O a 8 kilos en la primera, y de O a 12 kilos en la segunda. Y los modelos 10, 12 y 14 con bola de 100 para gamas de cargas de O a 12 kilos, de O a 14 kilos y de O a 16 kilos respecti­vamente. Solo para los modelos 8 y 10 disponemos de dos variantes alternativas para el sistema de fija­ción del plato rápido. 

Tanto los trípodes como las rótu­las comparten el mismo conjunto de innovaciones en su diseño, lo que los hace especialmente rápidos y versá­tiles para multitud de aplicaciones. Para nuestro laboratorio hemos contado con un equipo completo compuesto por la rótula aktiv® 8 sobre trípode flowtech® 75 con triángulo de nivel medio, asa, pies de goma y bolsa de transporte. Configuración suficientemente signi­ficativa, ya que las diferencias con cualquier otra combinación radican básicamente en la carga soportada, en el peso del conjunto sin grandes diferencias, en muy pocos centíme­tros de altura máxima consecuencia de las pequeñas diferencias de tamaño en las distintas rótulas y en la elevación que facilite el spreader seleccionado. 

En cuanto al peso del conjunto hay que destacar que, gracias a la construcción del trípode a base de fibra de carbono, resulta muy ligero en comparación con otros modelos de carga y robustez comparable. La configuración de trípode con sprea­der a medio nivel, la de nuestra prueba, pesa sólo 3,5 kilos y la rótula 2,7 kilos. Y las diferencias de peso de otros conjuntos son debidas a las Distintas configuraciones de rótulas, spreaders y pies de goma. Siempre en pequeños  márgenes. 

Comenzando por sus propios cimientos, es decir la estructura de patas del trípode, saltan a primera vista dos características distintivas: no están construidas a base de tubos, sino de un perfil pseudotra­peizodal específicamente diseñado y con solo tres palancas de libera­ción para controlar el enclavamien­to de las tres secciones simultánea­mente, pero de forma independiente por cada pata. Si bien conservan el concepto tradicional, en el que cada sección aloja a la siguiente en su interior, la facilidad de extender, recoger y ajustar toda la extensión de las tres secciones con un único accionamiento por pata resulta extremadamente cómoda y rápida. 

Comodidad ampliada gracias al gran tamaño de la palanca de accio­namiento y su ubicación, en la parte más alta de la sección mayor, próxi­ma a la rótula. Esto hace que siem­pre esté en un lugar accesible y que nunca tengamos que agacharnos para accionarla. Su manejo es senci­llo, incluso con guantes, gracias a su forma de asa y al ya mencionado tamaño. 

Siguiendo con las patas, pues no hemos hecho más que empezar, su estructura cerrada hace que sean muy resistentes a polvo y suciedad, pero no están selladas, de forma que, si en algún momento les entra­se agua, por inmersión o cualquier otra circunstancia, esta sería vaciada rápidamente gracias a los huecos previstos para ello. Por tamaño y forma también facilitan que llevar el Trípode al hombro sea significativa­mente más cómodo, ya que no tene­mos uno o dos "tubos" que se nos clavan, sino una superficie de apoyo mucho mayor que permite repartir la carga y aliviar la tensión. 

En cuanto a sus posiciones, incluso sin contar con el spreader, se articu­lan y enclavan en cinco ángulos fijos predeterminados. Desde Oº cuando están cerradas perfectamente para­lelas, hasta 90º para permitir una altura mínima realmente mínima. A esta altura mínima volveremos con más detalle más adelante al tratar la rótula. Que queden perfectamente paralelas cuando están cerradas, facilita que se puedan extender y recoger, agilizando esta operación. En la parte inferior de la sección mayor cuenta con unos imanes que simplemente las mantienen cerra­das sin necesidades de dispositivos ni acciones adicionales, evitando que se abran en los momentos menos oportunos. 

Las posiciones intermedias están a 20º, 42º y 76º de la vertical, y el siste­ma de enclavamiento y liberación de estas posiciones se controla indivi­dualmente para cada una de ellas con un mecanismo de liberación en la parte más alta. Su diseño y forma de enclavamiento hace que el accio­namiento accidental sea virtualmen­te imposible. Para liberar el bloqueo en cada posición y poder ampliar al siguiente ángulo más abierto, es imprescindible cerrar antes ligera­mente la pata, o el bloqueo perma­necerá firmemente fijado. Mientras que para ir a una posición más cerra­da, cada vez que se alcanza alguna de las preestablecidas, quedará ase­gurada de forma automática.

Además, el mecanismo de liberación se encuentra a nivel de superficie de la estructura de la pata y protegido por el asa que controla la extensión. 

Esta combinación de sistemas de control para extensión y ángulo de cada pata proporciona una gran facilidad y rapidez de acción, pero manteniendo siempre unos niveles de seguridad extraordinarios. 

Todavía respecto a la base del trí­pode nos queda contenido por com­partir. Por abajo, las puntas de doble clavo para agarrar en terrenos res­baladizos siguen un diseño similar al del resto de trípodes de Sachtler, al igual que el anclaje de accesorios, como los dollies o los pies de goma, mantienen el mismo estilo de fija­ción a base de tensor elástico. La forma de los pies de goma específi­cos para este modelo facilita que puedan quedar en posición plana o recogida con el trípode cerrado. 

Y por arriba, en el núcleo de todo trípode, la pieza que aloja la copa y donde se unen las patas sigue teniendo detalles interesante, como las tres roscas donde fijar accesorios. El primero es una pequeña peor robusta pieza con una argolla rígida útil para enganchar la correa de transporte o colgar una bolsa. Y el segundo un asa, con la que también tuvimos ocasión de contar para nuestro laboratorio. Sirve para facilitar el transporte y está equilibrada para que el conjun­to con rótula sea cómodo de mane­jar. Pero incluso en una simple asa es posible cuidar detalles, como que pueda ser girada sin herramientas para que no estorbe al bajar el trípo­de a nivel de suelo sin necesidad de desmontarla. 

Para terminar con los cimientos, existen tres modalidades de sprea­ders o triángulos de refuerzo. Uno a nivel de suelo, idóneo para trabajar en superficies lisas, integra los pies de goma antideslizante y se fija a las puntas de doble clavo con el mismo sistema que los pies de goma anti­deslizante. Los otros dos son de nivel medio y se distinguen por la variante de trípode para el que están conce­bidos: el de 75 y el de 100. Si bien su anclaje rápido y sin herramientas es común en el alojamiento previsto al final de la sección mayor de cada pata, el previsto para el modelo 100 cuenta en su pieza central con un control para limitar su ángulo de apertura y, consecuentemente, el de toda la estructura de patas. 

Por supuesto, cada sección de cada uno de los spreaders es exten­sible de forma individual para poder estabilizar el trípode en cualquier clase de superficie y ángulo. Pero es de destacar que todas las maniobras de todos los elementos están pensa­das para que se puedan realizar de una manera muy rápida, cómoda y segura. De esta forma no solo es fácil transportar el trípode, sino que el tiempo necesario para tenerlo dis­puesto y con total fiabilidad se redu­ce a muy pocos segundos en prácti­camente cualquier situación, hacién­dolo idóneo para todas aquellas como reportajes, documentales, naturaleza, deporte, y tantas otras en las que la rapidez de operación marca un punto diferencial en el resultado. 

Llegados a este punto, veamos que más aporta la rótula y en qué medi­da contribuye a la eficiencia comple­mentando este elevado nivel de innovación que estamos descubrien­do, permitiéndonos dejar para el final lo que nos parece una de las innovaciones más importantes en este campo: el sistema rápido de nivelación y anclaje al trípode. 

Como rótula fluida, sus cualidades están al más alto nivel tanto en cali­dades de materiales como en acaba­dos. Salvo la más ligera aktiv® 6, todo el resto de la gama comparte las mismas características técnicas y funcionales, diferenciándose solo en la capacidad de carga o el tamaño de la bola. Por ejemplo, el modelo activ® 8 de nuestro laboratorio com­parte la misma capacidad de carga de entre O y 12 kilos con el modelo siguiente, aktiv® 10, del que se dife­rencia solo en la bola, de 75mm para l nuestro o de 100mm para el siguiente. Y ambas son las únicas para las que se puede seleccionar el tipo de plato rápido entre dos alter­nativas: el denominado Touch&Go que permite un desplazamiento lon­gitudinal de 60 mm para equilibrar la carga, se monta hacia adelante o hacia atrás, y se identifica con una "T" tras el modelo (BT o lOT). O, alternativamente, el Sideload que permite hasta 120 mm de desplaza­miento y facilita montar o desmon­tar el plato solo con una inclinación lateral de la cámara una vez libera­dos los seguros. 

El ángulo de inclinación vertical es de +90º a -70º con 15 posiciones de ajuste de contrapeso más la libre. En cuanto al ajuste de fricción, tanto vertical como horizontalmente con­tamos con 7 graduaciones más la libre. Es un rango suficientemente amplio como para permitir el uso incluso con cargas ligeras, añadien­do aún más versatilidad de uso. También permite la liberación de duplicar equipos en las frecuentes ocasiones en las que los sistemas capaces de manejar cargas pesadas resultan inadecuados para cargas más ligeras. 

Aquí comienzan a destacar algu­nas características innovadoras. Por ejemplo, la rótula cuenta con un sis­tema de iluminación led que nos permite distinguir todas las escalas con facilidad, además del nivel. Con una pulsación corta ilumina el nivel, y con una larga también los índices de ajuste de fricción. Se alimenta con una pequeña pila de botón, ase­gurando una larga vida para esta función. El mismo nivel incorpora otra interesante novedad, y es que no es necesario mirarlo verticalmen­te desde arriba, sino que también es visible desde su propia horizontal. Esto posibilita nivelar la rótula aun­que esta se encuentre incluso por encima de nuestras cabezas. 

Y en este momento de nivelar la rótula disfrutamos de toda la magia. En la mayoría de los sistemas es necesario aflojar un tornillo por debajo de la cabeza del trípode, nivelar la rótula, y volver a apretarla, con un cierto riesgo de desnivelarla. Una de las grandes novedades del sistema aktiv® es que mediante una única leva central en el frente de la rótula, esta se libera lo suficiente para poder ser nivelada. La posición y el tamaño de la leva facilitan que además sirva de asa para ayudar en esta tarea de nivelado. 

Pero si vamos un paso más allá y levantamos la leva hasta una segun­da posición, la rótula se libera com­pletamente del trípode, pudiendo ser trasladada a cualquier otro soporte aktiv® donde es posible nivelar y fijar de nuevo en muy pocos segundos. Este sistema facilita, ade­más, que no sea necesario actuar por debajo de la cabeza del trípode, ni alojar allí ningún elemento que con­dicione su altura mínima. Esta es la razón fundamental que permite que, al abrir las patas del trípode a 90º, logremos que la altura mínima a la que es posible dejar el plato rápido sea de unos 23 cm del suelo. Es decir, muy poco más que la propia altura de la rótula. 

En unas medidas rápidas a nuestro conjunto de prueba, tenemos en nuestras manos un trípode que con 6,3 kilos de peso, soporta cargas de 12 kilos. Cerrado y con rótula monta­da no llega a 86 cm, y que en cues­tión de muy pocos segundos está listo para trabajar en cualquier altu­ra ajustable ininterrumpidamente entre 23 y 170 cm. No lo hemos cro­nometrado, pero hemos logrado tener el trípode fijado a cualquier altura y con la rótula nivelada en bastante menos de 10 segundos, sin llevar el spreader montado. Son medidas aproximadas, pero nos dan una idea de la versatilidad y el potencial de este conjunto. 

Potencial que se multiplica cuan­do pensamos en la facilidad de tras­ladar la rótula entre distintos sopor­tes y volver a tenerlo nivelado de nuevo en muy pocos segundos. Para proporcionar el soporte de copa necesario en otro soporte como un slider, existen dos elementos adicio­nales Speedswap®: el adaptador para montar la rótula en el plato del slider y otro para montar el slider sobre el trípode. Estos mismos adap­tadores son útiles para poder utilizar este sistema de fijación y nivelado rápido en otros soportes que no sean directamente compatibles. 

Tras unos pocos días de uso, volver a los sistemas tradicionales se nos hace difícil. Cargar con el trípode al hombro y que no se claven los tubos es muy de agradecer. Que las patas se mantengan cerradas con unos simples imanes es muy cómodo. Que sea posible montarlo en cualquier posición, por extraña que parezca, es algo que otros trípodes también pueden hacer, aunque pocos alcan­zan todos los grados de libertad que este flowtech® aktiv® permite, y desde luego, no conocemos ninguno que sea mínimamente comparable en los tiempos necesarios ni para ponerlo en la posición elegida, ni muchísimo menos para nivelar la rótula. 

Es indudable que, en esta ocasión, los avances han estado mucho más allá de los materiales y que se ha logrado un producto realmente des­tacado. La fiabilidad y la seguridad son elementos básicos para cual­quier equipamiento que quiera desenvolverse en el entorno broad­cast, pero en todas aquellas situacio­nes en las que la rapidez de opera­ción y respuesta proporcionen un valor añadido, este conjunto de trí­pode y rótula merecen un lugar des­tacado. 

Antes de finalizar, una observa­ción importante. Los trípodes flow­tech75 son anteriores a las nuevas rótulas aktiv®. Para garantizar la compatibilidad, se debe asegurar que el trípode pertenece a la gama flowtech75 aktiv®. De no serlo, no hay ningún problema, puesto que al adquirir cualquiera de las rótulas aktiv® 6, aktiv® 8 y aktiv® 8T (las tres de bola 75) se consigue la actua­lización gratuita en un servicio ofi­cial Sachtler a la nueva versión. Esta actualización no consiste en el reemplazo del trípode, sino en el reemplazo de una pieza en el con­torno de la copa. Toda la informa­ción para esta actualización se encuentra (en inglés) en: 

https:/ /www.sachtler.com/en/pro­duct-su pport/a ktiv-compatibi lity/how-to-u pgrade/ 

Fuente: Revista TM BROADCAST Nº151

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